Muchos hijos hacen la misma pregunta todos los días: “¿Cómo estás?”. Y casi siempre reciben la misma respuesta: “Estoy bien”. Pero detrás de esas palabras puede existir una realidad muy diferente. Muchos adultos mayores intentan transmitir tranquilidad a sus hijos, incluso cuando enfrentan dificultades físicas, emocionales o situaciones que no..


