¿Por qué un adulto mayor tiene mareos frecuentes?
¿Por qué un adulto mayor tiene mareos frecuentes? Es una pregunta habitual entre las familias, especialmente cuando estos episodios comienzan a repetirse o afectan la seguridad de la persona.
Los mareos pueden sentirse de diferentes maneras. Algunas personas sienten que todo gira, otras tienen sensación de inestabilidad, debilidad, aturdimiento o como si fueran a desmayarse.
En un adulto mayor, los mareos frecuentes no deberían considerarse simplemente una consecuencia normal de la edad. Pueden estar relacionados con problemas del oído interno, cambios de presión arterial, deshidratación, medicamentos, alteraciones de la glucosa, problemas cardiovasculares, anemia u otras condiciones.
Identificar cómo se presenta el mareo y cuándo aparece puede ayudar al profesional de salud a encontrar su posible causa.
¿Qué significa realmente tener mareos?
«Mareo» es una palabra que las personas utilizan para describir sensaciones diferentes.
Puede tratarse de:
- Vértigo: sensación de que uno mismo o el entorno está girando.
- Inestabilidad: sensación de caminar inseguro o perder el equilibrio.
- Aturdimiento: sensación de estar desconectado, débil o con la cabeza ligera.
- Presíncope: sensación de que se podría perder el conocimiento.
Por eso, cuando un adulto mayor dice «estoy mareado», es importante preguntarle exactamente qué está sintiendo.
1. Cambios en la presión arterial
Las variaciones de la presión arterial pueden estar relacionadas con episodios de mareo.
Una situación especialmente importante en adultos mayores es la hipotensión ortostática, que ocurre cuando la presión arterial disminuye al ponerse de pie después de estar sentado o acostado.
La persona puede experimentar mareo, sensación de debilidad, visión borrosa o incluso desmayo.
Si los episodios aparecen repetidamente al levantarse, es importante comentarlo con un profesional de salud.
2. Deshidratación
Los adultos mayores pueden ser más vulnerables a la deshidratación. No beber suficiente líquido, tener fiebre, presentar vómitos o diarrea, sudar excesivamente o utilizar determinados medicamentos puede favorecer la pérdida de líquidos.
La deshidratación puede acompañarse de debilidad, cansancio, dolor de cabeza, presión arterial baja y mareos.
Mantener una hidratación adecuada, siempre de acuerdo con las recomendaciones médicas individuales, es una parte importante del cuidado diario.
3. Efectos secundarios de medicamentos
Algunos medicamentos pueden producir mareos, somnolencia o afectar la presión arterial.
Este aspecto merece especial atención en los adultos mayores que toman varios medicamentos al mismo tiempo.
Si los mareos comenzaron después de iniciar un medicamento, cambiar una dosis o incorporar un nuevo tratamiento, es importante comunicarlo al médico.
No se deben suspender ni modificar medicamentos por cuenta propia.
4. Problemas del oído interno
El sistema vestibular del oído interno participa en el equilibrio. Algunas alteraciones pueden provocar vértigo y hacer que la persona sienta que la habitación gira.
Cuando el mareo aparece al mover la cabeza, cambiar de posición o girarse en la cama, el profesional de salud puede considerar determinadas causas relacionadas con el sistema vestibular.
La evaluación permitirá diferenciar entre las distintas posibilidades.
5. Alteraciones de la glucosa
Las variaciones importantes de la glucosa en sangre también pueden producir mareos o sensación de debilidad.
Una glucosa demasiado baja puede acompañarse de sudoración, temblor, hambre, palpitaciones, confusión o debilidad.
En personas con diabetes, los episodios recurrentes deben comunicarse al equipo de salud para determinar si es necesario revisar el tratamiento o las rutinas de alimentación.
6. Anemia
La anemia puede disminuir la capacidad de la sangre para transportar oxígeno y provocar síntomas como cansancio, debilidad, falta de energía, palidez o sensación de mareo.
En un adulto mayor con mareos persistentes, el médico puede considerar esta y otras causas dependiendo de los síntomas y antecedentes.
7. Problemas cardiovasculares
Algunas alteraciones del corazón o del ritmo cardíaco pueden provocar sensación de mareo, debilidad o incluso desmayo.
Si el mareo aparece junto con palpitaciones, dolor en el pecho, falta de aire o pérdida de conocimiento, es especialmente importante buscar atención médica.
8. Problemas neurológicos
En determinados casos, los mareos pueden estar relacionados con alteraciones neurológicas.
Por esta razón, un episodio nuevo, intenso o acompañado de otros síntomas neurológicos requiere una evaluación adecuada.
No es recomendable intentar determinar la causa únicamente a partir de información encontrada en internet.
¿Los mareos aumentan el riesgo de caídas?
Sí. En una persona mayor, uno de los principales riesgos asociados a los mareos es la caída.
Una pérdida momentánea del equilibrio puede provocar lesiones, especialmente si la persona tiene dificultades para caminar, utiliza dispositivos de apoyo o presenta debilidad muscular.
Por eso, si un adulto mayor está mareado, es recomendable evitar que camine solo hasta que se encuentre estable y sea seguro hacerlo.
¿Qué debe hacer la familia cuando un adulto mayor se marea?
Lo primero es ayudarlo a adoptar una posición segura para evitar una caída.
La familia puede observar:
- Cuándo comenzó el episodio.
- Cuánto tiempo duró.
- Qué estaba haciendo antes del mareo.
- Si ocurrió al levantarse.
- Si sintió que todo giraba.
- Si presentó visión borrosa o debilidad.
- Si tuvo palpitaciones, dolor en el pecho o falta de aire.
- Qué medicamentos ha tomado.
- Si ha estado comiendo y bebiendo adecuadamente.
Esta información puede ser muy útil durante la consulta médica.
¿Cuándo los mareos requieren atención médica?
Los mareos frecuentes, nuevos o que están empeorando merecen una valoración profesional para identificar su causa.
Es especialmente importante consultar si:
- Los episodios se repiten con frecuencia.
- El mareo interfiere con las actividades cotidianas.
- La persona ha sufrido caídas.
- El episodio aparece después de comenzar o cambiar un medicamento.
- Se presenta al ponerse de pie de manera repetida.
- Está acompañado de pérdida de equilibrio importante.
- Existe pérdida de conocimiento o sensación de desmayo.
Señales de alarma: ¿cuándo acudir a urgencias?
Si el mareo aparece de forma repentina y se acompaña de debilidad o adormecimiento de un lado del cuerpo, dificultad para hablar, confusión, alteraciones repentinas de la visión, dificultad importante para caminar, dolor intenso de cabeza, dolor en el pecho, falta de aire o pérdida de conocimiento, es necesario buscar atención médica urgente.
Estos síntomas pueden indicar una situación que requiere evaluación inmediata.
¿Cómo se puede prevenir el mareo y las caídas?
No todos los mareos pueden prevenirse, pero algunas medidas pueden contribuir a disminuir determinados riesgos:
- Levantarse lentamente después de estar acostado o sentado.
- Mantener una hidratación adecuada según las indicaciones médicas.
- Revisar periódicamente los medicamentos con el profesional de salud.
- Mantener los espacios del hogar despejados.
- Utilizar iluminación adecuada, especialmente durante la noche.
- Usar el apoyo indicado para caminar cuando sea necesario.
- Evitar caminar sin ayuda durante un episodio de mareo.
El acompañamiento puede marcar una diferencia
Cuando un adulto mayor presenta mareos frecuentes, contar con alguien que lo acompañe puede ayudar a reducir situaciones de riesgo.
Un cuidador puede prestar atención a los momentos en que aparecen los episodios, acompañar los desplazamientos y comunicar a la familia cualquier cambio observado.
Esto no reemplaza la evaluación médica, pero puede contribuir a que el adulto mayor permanezca más seguro durante sus actividades cotidianas.
Los mareos no deben normalizarse por la edad
Decir «es porque ya está viejo» puede hacer que una familia pase por alto un síntoma que merece atención.
Los mareos frecuentes en un adulto mayor tienen diferentes causas y deben evaluarse de acuerdo con el contexto de cada persona.
Detectar el problema, identificar los factores de riesgo y buscar orientación profesional puede ayudar a prevenir complicaciones, especialmente las caídas.
Viktor Asistencia Integral Senior: cuidar también es estar atentos
En Viktor Asistencia Integral Senior entendemos que el cuidado del adulto mayor también implica observar los pequeños cambios que pueden aparecer en su vida cotidiana.
Nuestro servicio de cuidado del adulto mayor a domicilio en Quito brinda acompañamiento y asistencia adaptados a las necesidades de cada persona, ayudando a mantener un entorno seguro y una rutina adecuada.
Porque cuando acompañamos a un adulto mayor, no solamente estamos ahí para ayudarlo a levantarse, comer o movilizarse. También estamos para observar, escuchar y actuar oportunamente cuando algo cambia.
Cuidar es estar presentes.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración, diagnóstico ni tratamiento de un profesional de salud.


